Saturday, November 09, 2013

El Cordero y El Tigre - William Blake

William Blake publicó sus "Cantos de inocencia" (Songs of Innocence) en 1789 y su "contracara", los "Cantos de experiencia" (Songs of Experience) cinco años después, en 1794. Así, El Cordero del primer poemario tiene por "contracara" a El Tigre del segundo; y tal vez, tras la aparente "insipidez" del primero resulte subyugante la fogosidad del segundo, aunque sean, de algún modo, co-independientes. El inglés G.K. Chesterton tal vez haya comprendido bastante bien a Blake cuando escribió sobre él: «Por entre las tinieblas y el caos de su obcecado simbolismo y sus perversas teorías, por entre la tormenta del delirio y la noche cerrada de su locura, reitera, con precisión apasionada, que sólo puede ser adorable aquello que es digno de ser amado, que la divinidad está en una persona o en una brisa, que tanto más conozcamos las cosas altas, más habremos de hallarlas palpables y encarnadas, y que la forma entera de los cielos es toda semejanza de la apariencia de un hombre.»

Traducir poemas como estos es, como mucho, una avergonzada (y tal vez desvergonzada) reverencia. Toda vez que es imposible conservar los múltiples elementos que hacen parte de su original creación. Por un lado, las estructuras rítmicas (métricas y estróficas) de lo escrito, imposibles de conservar sin violentar los sentidos y por otro, la inter-penetración de éstas con la obra pictórica (grabados iluminados que pueden verse en las imágenes adjuntas) que las contiene y complementa. Así, en la estructura rítmica de El Cordero pueden tal vez intuirse el abrigo de lana que lo cubre y la cabeza virada y alerta del animal que se sabe presa; al tiempo que en El Tigre, los tetrámetros trocáicos pareados no sólo podrían ser un reflejo rítmico de las rayas del tigre cuyo camuflaje en el bosque sólo se delata por la excesiva simetría que rompe –como yambos– los versos cuarto y último del poema. Y, al mismo tiempo, estas estructuras rítmicas podrían verse como el contraste entre el corazón alerta y preciso del cazador y el corazón calmo que se agita por el temor en la presa. Por lo demás, y como los títulos de los poemarios lo indican, estos poemas fueron concebidos para ser cantados, cosa que resulta de inmensa e idéntica dificultad con una traducción que, como este ejercicio, opte por privilegiar el juego de sentidos con que cada poema comunica su idea y con los que esas ideas, "contrarias" como les corresponde en el arte poética de Blake, entran en relación.

El Cordero

Corderito, ¿quién te hizo?
            Sabes tú quién te hizo,
quién te dio la vida y te procuró alimento,
y junto al arroyo sobre la pradera,
con placentero abrigo te ofrendó
–el más suave abrigo de lustrosa lana–,
¡y quién te dio una voz tan tierna
que a los valles todos regocija!
            ¿Quién te hizo, Corderito?
            Sabes tú quién te hizo

            Corderito, yo te lo diré,
            ¡Corderito, yo te lo diré!
Por tu nombre es Él llamado,
pues se llama a sí mismo un Cordero:
Él es sumiso y es tierno,
y un niñito llegó a ser:
Yo un niño y tú un cordero,
por su nombre se nos llama.
            Dios te bendiga, Corderito.
            Dios te bendiga, Corderito.

William Blake
Traducción de Carlos Ciro


Original:

Little Lamb who made thee
         Dost thou know who made thee
Gave thee life & bid thee feed.
By the stream & o'er the mead;
Gave thee clothing of delight,
Softest clothing wooly bright;
Gave thee such a tender voice,
Making all the vales rejoice!
         Little Lamb who made thee
         Dost thou know who made thee

         Little Lamb I'll tell thee,
         Little Lamb I'll tell thee!
He is called by thy name,
For he calls himself a Lamb:
He is meek & he is mild,
He became a little child:
I a child & thou a lamb,
We are called by his name.
         Little Lamb God bless thee.
         Little Lamb God bless thee.

Fuente:
The Complete Poetry and Prose of William Blake, edited by David E. Erdman (Anchor Books, 1988)


El Tigre

Tigre Tigre, incandescente flama,
¿en los bosques de la noche,
qué mano inmortal, qué ojo,
tu aterradora simetría pudo concebir?

¿En qué lejanas simas, en qué cielos,
el fuego ardió de los ojos tuyos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Cuál la mano que el fuego osó ceñir?

¿Y qué  hombro y qué arte
la nervadura de tu corazón retorcer pudo?
Y al comenzar a latir tu corazón,
¿qué mano temible y qué temibles pies?

¿Cuál el martillo? ¿Cuál la cadena?
¿En qué forja tu cerebro estuvo?
¿Cuál el yunque? ¡Qué temible pinza
sus mortales terrores osó entrelazar!

Cuando las estrellas sus lanzas arrojaron
y el cielo con sus lágrimas anegaron:
¿sonrió Él al contemplar su obra?
¿Te hizo a ti quien al cordero hizo?

Tigre Tigre, incandescente flama,
¿en los bosques de la noche,
qué mano inmortal, qué ojo,
tu aterradora simetría osó concebir?

William Blake
Traducción de Carlos Ciro




Original:

Tyger Tyger, burning bright,
In the forests of the night;
What immortal hand or eye,
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies.
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand, dare seize the fire?

And what shoulder, & what art,
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?

What the hammer? what the chain,
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp,
Dare its deadly terrors clasp!

When the stars threw down their spears
And water'd heaven with their tears:
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?

Tyger Tyger burning bright,
In the forests of the night:
What immortal hand or eye,
Dare frame thy fearful symmetry?

Fuente:
The Complete Poetry and Prose of William Blake, edited by David E. Erdman (Anchor Books, 1988)


P.S.

A manera de curiosidad, dejo aquí un vínculo a las grabaciones que Allen Ginsberg hiciera de algunos de los poemas de las Songs of Innocence and Songs of Experience de William Blake que incluyen su versión cantada de "The Lamb": 


Post a Comment