Tuesday, April 26, 2016

Último soneto - Mário de Sá-Carneiro

«Muere joven aquel a quien los dioses aman» ("Quem di diligunt adulescens moritur"), escribió Plauto en su pieza teatral Báquides o 'Las gemelas' de la que Fernando Pessoa toma la expresión para honrar la vida y la obra de su amigo Mário de Sá-Carneiro, quien se suicidó en París un día como hoy, 26 de abril de 2016, a los veinticinco años de edad.



ÚLTIMO SONETO

¡Qué rosas fugitivas fuiste allí!
Las alfombras te llamaban, y viniste...
–Si hoy me duele el bien que tú me hiciste,
es justo, pues mucho te debí.–

¡En qué seda de caricias me envolví
cuando entraste, las tardes en que apareciste!
Cómo fui tras el percal cuando me diste
a besar tu boca, y cómo la remordí...

Pensé que era el mío tu cansancio
–que entre nosotros sería un largo abrazo
ese tedio que, esbeltamente, te inclinaba—...

Y huiste... ¿Qué importa? Si dejaste
el purpúreo recuerdo que animaste,
mi saudade a Color, ¿dónde se enclava?

París, diciembre de 1915
Mário de Sá-Carneiro
Traducción de Carlos Ciro


Fernando Pessoa y Mário de Sá-Carneiro.
Fotograma de la película-documental 'Conversa acabada' (Conversación acabada) de João Botelho (1981)



Original:

Último soneto //
Que rosas fugitivas foste ali: / Requeriam-te os tapetes – e vieste... / – Se me dói hoje o bem que me fizeste, / É justo, porque muito te devi. // Em que seda de afagos me envolvi / Quando entraste, nas tardes que apareceste – / Como fui de percal quando me deste / Tua boca a beijar, que remordi... // Pensei que fosse o meu o teu cansaço – / Que seria entre nós um longo abraço / O tédio que, tão esbelta, te curvava... // E fugiste... Que importa ? Se deixaste / A lembrança violeta que animaste, / Onde a minha saudade a Cor se trava?... // (Paris - dezembro 1915)

En:
Mário de Sá-Carneiro
Poemas Completos
Edição Fernando Cabral Martins
Assírio & Alvim
2001



Saturday, April 23, 2016

Jorge Cadavid y Miroslav Holub. Evocación de un gato en la noche.

El poeta Jorge Cadavid, presenta en estos días en la FILBo 2016 un poemario bellamente editado por Tragaluz Editores en cuyo título evoca y convoca al checo Miroslav Holub, un científico (inmunólogo, para más señas) que consideró y expresó en innumerables ocasiones que su vocación era la ciencia y, la poesía, un pasatiempo. En su escritura, los conocimientos científicos son usados para producir efectos poéticos. En una entrevista, contó que la Unión checa de escritores le ofreció un estipendio equivalente a su salario como inmunólogo para que se dedicara por dos años completamente a la escritura y que él, habiéndolo rechazado e insistiendo que "le gustaba la ciencia", añadió "me asusta pensar que, si tuviera todo el tiempo del mundo para escribir mis poemas, no escribiría nada". El autor de la introducción a las versiones inglesas de Milner publicadas por Penguin, A. Álvarez, señala que «la fuente del poder de Holub es su sutil aceptación crítica de las realidades tal como son, su rechazo tanto a dar por sentadas las cosas como a alabarlas tan sólo porque, como el Everest, están allí. Su poesía está, en últimas, basada en un ejercicio no sentimental, experimental y compasivo con un profundo sentido del mundo moderno".




Les presento hoy un poema de Miroslav Holub en una versión experimental que, de algún modo, resuena con este bello poema de Jorge Cadavid que condensa la esperanza de todo escritor y todo traductor: Hacer cosas con palabras.

HACER COSAS CON PALABRAS

Quiero hacer cosas con palabras
por ejemplo, construir un vaso de vidrio
y una imagen clara como el agua
que atraviese su forma devota
Quiero beber su espectro luminoso
en el gastado hilo del día
Deseo sentir el recorrido absorto
de la transparencia en mi garganta
y verificar en silencio
que las ideas descienden líquidas
y es imposible retener su caudal
con solo mi pensamiento.

Jorge Cadavid



GATA

Afuera era noche
como un libro sin letras.
Y la oscuridad eterna gotea
hacia las estrellas a través del tamiz de la ciudad.

Le dije a ella
no partas
sólo serás atrapada
y embrujada
y sufrirás en vano.

Le dije a ella
no partas
¿por qué querer
nada?

Pero una ventana fue abierta
y ella partió,

una gata negra en la noche negra
se disolvió,
una gata negra en la noche negra
simplemente se disolvió
y nadie volvió a verla nunca.
Ni siquiera ella misma.

Pero tú puedes oírla
algunas veces,
cuando está sosegada
y sopla un viento del norte
y te escuchas atentamente
a ti mismo.

Miroslav Holub
Versión de Carlos Ciro (Con abscónditos rudimentos de checo, un pequeño diccionario LEDA checo-inglés, recuerdos de Josef Hrubý –poeta checo que participó en el Festival Internacional de Poesía de Medellín y que usaba un fragmento de este poema como epígrafe– y diversas traducciones inglesas.)

Original:

Kočka
Venku byla noc
jako kniha bez písmen.
A řešetem města
věčná tma prokapávala ke hvězdám.
Říkal jsem jí,
nechoď tam,
čeká tě jen past
a uhranutí
a marné úpění kožíšků.
Říkal jsem jí,
nechoď tam,
nač chceš
to nic?
Ale otevřelo se okno
a ona šla,
černá kočka do černé noci,
rozpustila se,
černá kočka v černé noci,
tak se rozpustila –
a nikdo ji už nikdy neviděl.
Ani ona sama sebe ne.
Jen slyšet je ji
někdy,
když je ticho
a severní vítr
a nasloucháme
hluboko v sobě. 
Miroslav Holub (Anamnéza, 1965)
Miroslav Holub

Cadavid, Jorge. Los cuadernos del inmunólogo Miroslav Holub. Medellín. Poemas ilustrados. Tragaluz Editores, 2016.