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Showing posts from 2017

'De la superficie de las cosas'. Un poema de Wallace Stevens

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Tal vez Wallace Stevens (1877-1955) y T. S. Eliot (1888-1965) coinciden en su apego a las formas de la poesía, al carácter esencial de la forma en relación con el contenido dinámico que esta ciñe manteniendo vivo. Ambos buscan aquietar las palabras para que conserven su existencia en el tiempo, su pluralidad y, simultáneamente, su unidad. Mientras en Eliot indaga: «Can words or music reach
The stillness, as a Chinese jar still
Moves perpetually in its stillness»  «Pueden acaso las palabras o la música alcanzar
la quietud, tal como un jarrón chino quieto
se mueve perpetuamente en su quietud» Stevens, convencido de que “El mundo es una fuerza, no una presencia” resuena con esta calidad dinámica del mundo y la belleza como expresión surge cuando este contenido vertiginoso de las palabras cristaliza, en la forma, lo viviente. Un bello y conocido poema de Stevens en el que estas ideas parecen estar plenamente expresadas, es este:

DE LA SUPERFICIE DE LAS COSAS          I  En mi cuarto, el mund…

(Las pobres palabras) - La pantera. Dos poemas de Rilke

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Dos poemas de Rainer Maria Rilke escritos un 6 de noviembre.


(Las pobres palabras)
Las pobres palabras, que en lo cotidiano languidecen,
las discretas palabras, es eso lo que amo.
De mis fiestas les ofrendo colores,
y entonces sonríen y, lentamente, se alegran. Su esencia, que temerosas conquistaron en ellas,
se renueva con claridad para que todos puedan verla;
ellas nunca se han adentrado en el canto
y tímidas ingresan ahora en mi canción.
Rainer Maria Rilke. Berlín, Wilmersdorf, 6 de Noviembre de 1897
Traducción de Carlos Ciro
Original alemán:
Die armen Worte, die im Alltag darben, / die unscheinbaren Worte, lieb ich so. / Aus meinen Festen schenk ich ihnen Farben, / da lächeln sie und werden langsam froh. // Ihr Wesen, das sie bang in sich bezwangen, / erneut sich deutlich, dass es jeder sieht; / sie sind noch niemals im Gesang gegangen / und schauernd schreiten sie in meinem Lied.

Rainer Maria Rilke, 6.11.1897, Berlin-Wilmersdorf



La Pantera En el Jardin des Plantes, París
Tan…

'Floreciente muerte', un poema de John Ashbery

La cotidianidad traía ayer consigo la noticia de la muerte del poeta John Ashbery, nacido el 28 de julio de 1927 en Rochester, New York, y uno de los grandes poetas de lengua inglesa. En el recuerdo, este poema suyo:


Floreciente muerte

Adelante, desde el extremo norte, vagabundea.
Sus acres vapores de gasolina tal vez se hayan quedado
en tus fosas nasales mientras estabas ausente.
Deberás entregarlo.
Las flores existen al borde del aliento, sueltas,
habiendo sido dejadas allí.
Una de ellas pausa a la otra,
o habría una simetría en sus movimientos
a través de la que cada una es también individual.
Sin embargo, es esta inexpresividad habitual suya
la que traiciona la noción de una cosa para no ser destruida.
Entre tanto, a través de cuántos hechos hemos caído
y la vieja fachada aún brilla allí,
cual espejismo, pero permanente. Debemos primero engañar la idea
en el ser, para luego desmantelarla
dispersando las piezas en el viento,
así la antigua alegría, modesta como el pastel, el vino y…

Hojas de un cuaderno de pausas: A-brasas (2016-2017)

Aún piden atención y esperas estas hojas de un cuaderno de pausas: A-brasas (2016-2017), entre tanto, estas líneas aún parecen seguir allí:
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Llevada por el viento caerá la hoja desnuda contra el huero azul quedará la rama vencida por el peso de la luz
Esta soledad que bebe de las horas como el sediento al agua que se demora  en las rocas ahuecadas

***


Qué ansia abraza el temblor de los pinos
hebras de pálida luz entre las piedras que auscultan los latidos del agua.

***

Ver hasta transparecer ser el espejo difuminado donde el ocaso  permanece en las hojas y la nada se extiende entre las ramas e inunda de espera el abismarse de la luz el cese de lo oscuro.

***

Mientras caen las horas en el hueco frío de la mano miro sus surcos
mido las huellas de lo ido pasmo en las encrucijadas incesantes de las líneas
todo cuanto busco en ellas tan lejos de mí
entrecierro la mano las sombras se agolpan es noche en las grietas donde excavo fonemas
la noche recala sobre la senda azul de la sangre que irriga la mano aún atisbo aguardo sin inquiet…

Relojería

Charles Simic ha dicho que «en su esencia, un poema lírico trata del tiempo detenido. El lenguaje avanza en el tiempo, pero el impulso lírico es vertical». En su poema, Relojería (o “Reparación de relojes”, aún no decido cómo traducir el título), la relojería de nuestra conciencia del tiempo, y cómo la ilusión de poder medirlo es a un tiempo reacción y adaptación a nuestra condición mortal. El poema es toda una fotografía del tiempo detenido, pero también, del tiempo que incidiosamente se detiene en la muerte. Nacido en Yugoslavia, en 1938, conserva sin duda, entre sus primeros recuerdos, entre sus imágenes mentales, recuerdos de su natal Belgrado bombardeada en 1941. El infinito borbotea en el tiempo detenido del poema, en su eternidad de piñones y volantes mínimos y tenues como una gota de lluvia, mientras el café, hierve, cauteloso como el corazón ante la pesadilla, mientras saboreamos nuestras vidas que son solo paso.

Relojería
Un pequeño piñón incandescente, tembloroso como una m…

Die Dunkel-Impflinge - Los de-inoculada-oscuridad

Quizá también la luz al momento de manar esté hecha jirones, deshilachada, como hebras que ya no pueden trenzarse, que ya no atan ni tensan. Paul Celan escribió, en 1968, ‘Fadensonnen’, un poemario hecho como su título, de luz deshilachada. Cada fragmento, un sol raído, arañado por la minuciosa garra de una pluma, cada breve hoja inoculada por la oscuridad de la tinta que intenta cercar la herida, restañar lo que en ella sangra y calla, el tú que apenas despunta entre las manos, allí donde lo más atado, donde la oscuridad se injerta en la hoja, quiere decirse libre.

Este poema, ‘Fadensonnen’, ha rehuido todos mis intentos de traducción. Apenas garabatos, balbuceos de incomprensión y latidos he puesto en las hojas en varias ocasiones. Hay un fragmento de la segunda parte del poema, que, creo, contiene –como todos, pero con alguna especie de intensidad mayor–, esa idea de una luz que es solo esquirlas, filamentos, pero que, en su discontinuidad absoluta lleva consigo la totalidad de cad…